09/12/2025
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El cuerpo humano posee un reloj interno que depende de la oscuridad para funcionar, sien embargo, usar dispositivos móviles antes de dormir por varios minutos u horas, altera este proceso natural. Al recibir el impacto directo de la luz azul que produce la pantalla, el cerebro interpreta erróneamente que aún es de día y bloquea la secreción de melatonina, la sustancia química esencial para el descanso y el sueño.
Esta reacción fisiológica genera un estado de alerta tan potente que, según investigaciones controladas, sus efectos sobre el sistema nervioso pueden igualar el estímulo de haber consumido cafeína poco antes de ir a la cama.
La consecuencia va más allá del insomnio inicial; el uso persistente de pantallas altera la arquitectura del sueño, reduciendo drásticamente las fases profundas y evitando que el organismo complete los ciclos vitales necesarios para una restauración física y mental efectiva.
Harvard Medical School (Division of Sleep Medicine); National Institutes of Health (NIH); Journal of Applied Physiology. Este contenido es informativo y educativo.