10/05/2026
Visualización:“ Agradecer la vida”
(Consigue unas semillas de lenteja o frijol)
1. Busca un lugar tranquilo. Si puedes, coloca una mano en tu corazón y otra en tu vientre. Respira lentamente tres veces.
2. Cierra los ojos e imagina frente a ti a tu mamá, tal como es.
3. No la imagines perfecta, sólo humana. Con su historia, sus dolores, sus límites y también con todo lo que sí pudo darte.
4. Obsérvala unos momentos.
5. Ahora imagina que detrás de ella están sus padres, y detrás de ellos muchas generaciones.
6. Mira cómo la vida fue pasando de unos a otros… hasta llegar a ella… y finalmente a ti.
7. Respira profundo y di internamente:
“Mamá… tú eres la grande y yo soy la pequeña.”
“Mamá, hoy reconozco que la vida vino a mí a través de ti.”
“Y aunque haya cosas difíciles en nuestra historia, tomo la vida completa como vino.”
8. Imagina ahora que ella te entrega una luz, símbolo de la vida. (Semillas)
Recíbela con tus manos y llévala a tu corazón y
9. Te invito a que ahora le digas:
“Gracias por la vida.”
“Gracias por todo lo que sí pudiste darme.”
“Lo demás lo dejo con respeto en tu historia.”
“Hoy tomo mi lugar como hija y te honro como mi madre.”
10. Permite que esa luz entre en tu pecho y se expanda por todo tu cuerpo.
Quédate unos segundos sintiendo la fuerza de estar conectada con la vida.
11. Finalmente inclina ligeramente la cabeza, en señal de respeto, y repite:
“Querida mamá, te tomo en mi corazón tal como eres.”
12.Respira profundo… y cuando estés lista, abre lentamente los ojos.
13. Las semillas llévalas a la tierra, siembralas, son el símbolo de la luz que mamá te dió y al sembrarlas renace una nueva vida para ti.