04/05/2026
A lo largo de mi experiencia con niños y familias, he podido brindar experiencias únicas, acompañadas de amor y mucha paciencia.
En 10 años de ejercer con niños no me habían pasado cosas de este tipo. Pero siento que ante lo que experimenté, no me voy a quedar callada.
Elegí esta profesión porque me gusta estar con niños y por qué soy pro a respetar sus DERECHOS.
Hoy lunes 4 de mayo. La señora TAHINA SOFÍA ROBLERO MORALES (no expondré su cara por respeto a su hija) con residencia en JINOTEPE, realizó cita después de un año para su hija de 3 años.
Se actualizó expediente y se preguntó motivo de consulta: Limpieza y se continuo con valoración. La peque desde que entra empezó a llorar y gritar, poco a poco hice uso de mis técnicas de manejo de comportamiento. En el proceso madre se sale y deja a CARGO a la nana (así le dice la niña). Pregunté: ¿Por qué madre salió? Y me dieron sus razones.
Se pregunto a nana si con ella seria el entendimiento. Respondió que: SÍ.
En el proceso de 30 minutos logramos cercanía, confianza e incluso acostamos a la nana y aplicamos la técnica de modelamiento, cuando la nena sabe que es su turno: Regresa el llanto. Nos acomodamos a ella, y realizamos la valoración fuera de silla. Con ayuda de mi asistente, nana y mi persona. Otro objetivo realizado: Revisar diente por diente, crecimiento y desarrollo y hábitos orales.
Dado el diagnóstico que encontré, el tratamiento abarca OTROS 30 minutos mínimo. A un niño NO SE SOMETE mas de media hora en un sillón dental.
La valoración es un tratamiento, requiere trabajo y esfuerzo sobre todos en niños pequeños. Basado en el estrés tóxico que maneja un niño y la elevación de cortisol, mi recomendación aún cuando te refieran que quieren limpieza. Es tomar las cosas con calma, y manejar el procedimiento en una 2da CITA.
La madre queda insatisfecha y me dice sus razones de pq necesita el tratamiento hoy. Por lo que tomo la decisión de decirle.Vamos a PROCEDER, pero usted será la que este con su hija PRESENTE.
Le explico a la niña q va a pasar y empezó el llanto e incluso la huida del consultorio.Madre trata de convencerla. Y termina huyendo ella también y termina bloqueandonos, sin pago alguno,algo secundario.
Me preocupa el IRRESPETO, y la sensibilidad del tema.
La conclusión de esta experiencia es que muchas veces no se trata de lo que los PADRES quieren (a menos que se trate de una emergencia dental o dolor) muchas veces es pensar en LOS HIJOS y el acompañamiento de sus emociones y que cada niño es diferente por lo tanto cada uno logra en sus propios TIEMPOS.
Me da felicidad de que logramos muchos objetivos, de que la NANA se involucró, para que ella se sintiera segura y que se fue con su premio, porque dijo que se portó bien. Y SÉ QUE ELLA RECORDARÁ LA EXPERIENCIA DE ODONTOPEDIATRÍA CON ALMA como un buen recuerdo en su corazón.