29/08/2026
Una transfusión puede ser necesaria para salvar una vida, pero también requiere vigilancia. 🩸
Las reacciones transfusionales son respuestas adversas que pueden aparecer durante una transfusión o después de haberla finalizado. Pueden ser leves, pero algunas requieren una actuación rápida.
Fiebre, escalofríos, dificultad para respirar, dolor, picor o erupciones cutáneas son algunas de las señales que pueden alertar de una posible reacción.
Ante la sospecha de una reacción durante una transfusión, el procedimiento debe detenerse y el paciente debe ser valorado por el equipo sanitario siguiendo el protocolo establecido.
Las pruebas de compatibilidad ayudan a reducir riesgos, pero la vigilancia continúa siendo fundamental durante todo el proceso.
Detectar una reacción a tiempo también forma parte de una transfusión segura.