29/08/2026
¿POR QUÉ UNA HERNIA DISCAL PUEDE HACER QUE TE DUELA LA PIERNA?
Una hernia discal no siempre duele por el tamaño que tiene, sino por la relación que existe entre el disco y la raíz nerviosa.
Entre cada vértebra sale una raíz nerviosa que lleva información hacia los glúteos, las piernas y los pies. Cuando una protrusión o una hernia entra en contacto con esa raíz, puede producir una reacción inflamatoria y una irritación del nervio. Como consecuencia, el cerebro percibe el dolor a lo largo de todo su recorrido.
Por eso es frecuente que aparezcan síntomas como:
✔️ Dolor que baja por el glúteo y la parte posterior de la pierna.
✔️ Hormigueo o sensación de corriente.
✔️ Ardor en la pantorrilla o el pie.
✔️ Adormecimiento en algunas zonas de la pierna.
✔️ En casos más avanzados, pérdida de fuerza muscular.
Algo importante que muchas personas desconocen es que el tamaño de la hernia no siempre determina la intensidad del dolor. Hay personas con hernias grandes y pocos síntomas, mientras que otras con protrusiones pequeñas presentan un dolor intenso. Lo que realmente influye es cuánto se irrita o comprime la raíz nerviosa y la respuesta inflamatoria de cada organismo.
También es importante saber que no toda hernia discal produce ciática. Muchas personas tienen hernias visibles en una resonancia y nunca desarrollan síntomas. Del mismo modo, una persona puede tener un dolor irradiado y la causa no ser únicamente una hernia, sino otras condiciones como una estenosis lumbar o una irritación de la raíz nerviosa.
Por eso el objetivo de una buena rehabilitación no es “meter el disco en su sitio”, sino disminuir la irritación del nervio, recuperar la movilidad, fortalecer la musculatura del torso y volver progresivamente a tolerar las cargas diarias.
Entender el mecanismo del dolor es el primer paso para dejar de tenerle miedo al movimiento y empezar una recuperación basada en evidencia.