Hablemos de Dolor / Dra. Carmen Cabrera

Hablemos de Dolor / Dra. Carmen Cabrera La finalidad es resolver todas sus dudas acerca del dolor crónico y oncológico

Entro al consultorio, te veo girar el cuello como robot oxidado y ya sé que seguiste el programa completo. Porque destru...
25/05/2026

Entro al consultorio, te veo girar el cuello como robot oxidado y ya sé que seguiste el programa completo. Porque destruir las cervicales no ocurre por accidente… ocurre por disciplina. Por repetición. Por pequeños hábitos diarios cuidadosamente diseñados para que tu cuello un día diga: “hasta aquí llegué”
Asi que por fines educativos y un poquito vengativos bienvenidos al:

MANUAL PRACTICO PARA DESTRUIR TU CUELLO

Un bestseller moderno escrito colectivamente por oficinas, celulares y malas decisiones repetidas con entusiasmo.

1.- Mira el celular inclinando la cabeza hacia abajo durante horas, como si estuvieras buscando respuestas existenciales en TikTok.

2.- Trabaja encorvado frente a una laptop demasiado baja, idealmente respirando a cinco centímetros del teclado.

3.- Usa la cama como oficina, comedor y centro de operaciones musculoesqueleticas.

4.- Duerme con tres almohadas deformes apiladas con una arquitectura cervical experimental.

5.- Maneja tenso, hombros elevados,' mandíbula apretada y estrés existencial incluido.

6.- Ignora completamente las pausas y permanece inmóvil tanto tiempo que tu cuello empiece a fosilizarse lentamente.

7.- Has ejercicio viendo videos improvisados de youtube donde alguien promete "alinearte las cervicales"

8.- Pide masajes tan brutales que tu trapecio entre en estado de guerra civil.

9.- Vive bajo estrés constantes ...pero convence a todos de que "estás bien" . Especialmente a tí mismo.

10 - Aprieta la mandíbula mientras duermes hasta que tus músculos temporales desarrollen personalidad propia.

11.- Lleva bolsos, mochilas o carteras siempre del mismo lado, deformando elegantemente el equilibrio de tu cuerpo.

12.- Ignora el dolor de cabeza frecuente porque “seguro es cansancio”.

13.- Normaliza el hormigueo en brazos o manos como si el sistema nervioso estuviera exagerando.

14.- Nunca fortalezcas espalda ni zona media, dejando que tu cuello haga el trabajo de media estructura corporal.

15.- y, por supuesto, espera meses sin consultar … porque automedicarte, ignorarlo y esperar un milagro claramente es un plan terapéutico sólido.

Y luego llegas a mi consulta, girando el cuello en bloque, con mirada sufrida y diciendo:

"Doctor, amanecí así"
No. Nadie "amanece así"
Te fabricaste así, lentamente, día tras día, pantalla tras pantalla, tensión tras tensión, por que la cervical no colapsa de golpe.

Primero avisa
Luego protesta
Después se inflama.
Y finalmente… deja de negociar.
Tu cuello no está rígido porque sí.
Está sobreviviendo a tu estilo de vida con una dignidad francamente admirable.

Dr. Sheikh🐾

MANUAL PRACTICO PARA DESTRUIR TUS RODILLAS:Por el Dr. Sheikh, especialista en decisiones ortopédicamente cuestionables 🐺...
11/05/2026

MANUAL PRACTICO PARA DESTRUIR TUS RODILLAS:

Por el Dr. Sheikh, especialista en decisiones ortopédicamente cuestionables 🐺

La rodilla es una articulación noble. Paciente. Resistente.
Un milagro biomecánico diseñado para caminar, correr, subir montañas… y soportar humanos que creen en el “ya se me pasará”.

Pero tranquilo.
Si tu verdadero sueño es convertir tus rodillas en dos bolsas de arroz con sonidos de canchita al subir escaleras… este manual es para ti.

Primer consejo:
Sube de peso rápidamente y después culpa al clima.
Nada fortalece más una rodilla destruida que cargar 20 kilos extra mientras dices:
“Debe ser el frío.”

Segundo:
Haz cero ejercicio toda la semana… y el domingo juega fulbito como si estuvieras en la final del mundial.
Tu ligamento cruzado ama las sorpresas violentas.
Especialmente cuando tu calentamiento consiste en bajarte del carro y caminar hacia la cancha.

Tercero:
Permanece sentado durante horas en posiciones dignas de un gremlin de oficina,
Luego párate de golpe haciendo:
“Ayayay…”
Ese sonido no es un mantra espiritual, no es AUM
Es tu rodilla enviando solicitudes de renuncia.

Cuarto:
Usa cualquier zapato.
Sin soporte. Sin amortiguación. Sin dignidad biomecánica.
Porque claramente tus articulaciones disfrutan recibir impacto directo como si fueran suspensión de mototaxi en pista lunar.

Quinto:
Levanta peso con técnica inventada.
Rodillas hacia adentro, espalda torcida y ego hacia arriba.
Si alguien intenta corregirte, responde:
“Así me enseñó TikTok.”

Sexto:
Ignora completamente el dolor.
La inflamación es solo una decoración interna del cuerpo.
¿Crujidos? Música.
¿Dolor al subir escaleras? Folclore articular.

Séptimo:
Cuando te duelan las rodillas, busca consejos en internet escritos por un influencer fitness de 19 años que desayuna anabólicos.

Y finalmente: 🦴
Espera hasta no poder caminar bien para recién consultar.

Porque acudir temprano a evaluación médica sería demasiado lógico y atentaría contra este hermoso proyecto de autodestrucción ortopédica.

Recuerda: las rodillas perdonan…
pero llevan la cuenta.

Atentamente,
🐺 Dr. Sheikh
Director honorario del Instituto Internacional de Malas Decisiones Musculoesqueléticas.

DOLOR QUE ENGAÑA: CUANDO NO ES LA ESPALDA PERO LO PARECEEntro al consultorio, te veo caminar con esa mano apoyada en la ...
05/05/2026

DOLOR QUE ENGAÑA: CUANDO NO ES LA ESPALDA PERO LO PARECE

Entro al consultorio, te veo caminar con esa mano apoyada en la zona lumbar, cara de “ya probé de todo”… y antes de que te sientes ya tengo una sospecha. No porque sea adivino… sino porque esto pasa más de lo que te imaginas.
“Doctor, me duele la espalda”, me dices.
Y yo pienso: puede ser… o puede no serlo.
Porque hay un pequeño detalle que nadie te explicó: no todo lo que duele en la espalda… viene de la espalda.
Tu cuerpo no siempre señala el problema con elegancia. A veces es más bien dramático, confuso… casi teatral. El dolor aparece en un lugar, pero el origen está en otro. Como esos mensajes mal entregados que terminan causando un problema donde no empezó.
He visto “lumbalgias” que eran en realidad articulación sacroilíaca haciendo huelga silenciosa. He visto dolores que bajan por la pierna que no eran ciática… sino músculos tensos jugando a ser nervio. He visto espaldas tratadas durante meses… cuando el problema vivía tranquilamente en la cadera.
Y claro… cuando tratas mal el origen, el dolor no se va. Se queda. Se fortalece. Se vuelve experto en confundirte.
Ese es el momento en que entras en el círculo perfecto del error: más pastillas, más reposo, más frustración… menos respuestas.
Porque el problema no era falta de tratamiento.
Era falta de puntería.
Tu cuerpo funciona como un mapa… pero no uno sencillo. Es más bien un mapa con desvíos, atajos y señales que no siempre dicen la verdad completa. Hay dolores que se “refieren”, que viajan, que engañan. Que hacen que jures que tu espalda es la culpable… cuando en realidad es solo la mensajera.
Y castigar al mensajero nunca resolvió el problema.
Yo te miro, te evalúo, te hago mover, te hago girar, te hago cosas que parecen simples pero no lo son… porque ahí es donde el cuerpo deja de actuar… y empieza a confesar.
Y entonces aparece la verdad.
No siempre duele donde está el problema.
Y no siempre el mejor tratamiento es el más fuerte… sino el más preciso.
Así que la próxima vez que algo “no cuadre”… que el dolor no responda, que cambie, que se comporte raro… no lo ignores.
Porque tal vez no es tu espalda.
Tal vez es algo más…
hablando desde otro lugar.
Y ahí… es donde empieza el verdadero diagnóstico. 🐾

MANUAL PRACTICO PARA ARRUINAR TU                                 ESPALDAEntro al consultorio, me siento, te miro… y no n...
23/04/2026

MANUAL PRACTICO PARA ARRUINAR TU
ESPALDA

Entro al consultorio, me siento, te miro… y no necesito ni una resonancia para saber qué hiciste. Tu espalda no está fallando… la estás entrenando para que duela. Tu espalda no te duele por mala suerte… te duele por constancia y lo estás haciendo con una rigurosidad que ya quisiera cualquier programa de dieta
Porque has convertido pequeños descuidos en una rutina casi profesional. Y sí, te voy a hacer el inventario, con orden, para que no digas que no te avisé:

1) Te sientas ocho horas doblado como si fueras un croissant, te levantas como resorte mal calibrado y decides cargar peso “rapidito nomás”, con esa técnica ancestral llamada “a ver qué pasa”. Y pasa… siempre pasa.

2) Luego aparece el dolor, tímido al inicio, educado, casi pidiendo permiso… y tú lo invitas a quedarse en cama contigo tres días. Cuatro si el drama está bueno. Porque alguien te dijo que el reposo ayuda… y tú entendiste reposo absoluto, casi espiritual.

3) Entras en modo laboratorio casero. Hoy hielo porque duele, mañana calor porque también duele, pasado lo que encuentres en la cocina si tiene pinta de terapia. Tu espalda viviendo en una ruleta térmica sin consentimiento .
4) Ni hablemos de las pastillas… ese cóctel improvisado donde mezclas analgésicos como si fueras DJ, esperando que alguna combinación secreta desbloquee la vida sin dolor.
5) Esperas semanas —o meses, y aqui viene mi parte parte favorita… es cuando me dices: “Doctor, pensé que se me iba a pasar”. Esa frase. Ese clásico. Ese himno del dolor crónico. Porque el dolor, cuando ve que lo ignoras, no se ofende… se instala. Llega con maleta pequeña y termina comprando muebles. Y tú, sin darte cuenta, ya no lo tienes… convives con él.
Yo te miro, con toda la elegancia clínica que me caracteriza, y te digo algo que no siempre gusta: tu espalda no necesita que seas valiente… necesita que seas inteligente. Menos hazañas innecesarias, más decisiones correctas. Menos aguantar… más tratar a tiempo.
6)Vives pegado al celular o a la tablet con el cuello inclinado en modo excavación arqueológica, buscando… no sé… ¿la causa de tu propio dolor?
7)Duermes en cualquier posición, en cualquier colchón, como si tu columna no tuviera memoria… pero la tiene, y además es rencorosa.
8) Ignoras el fortalecimiento muscular esperando estabilidad con músculos que llevan años en huelga o vuelves al ejercicio como héroe después del dolor, con mucho entusiasmo y preparación inexistente.
9) Usas zapatos sin soporte, porque la estética manda… y la biomecánica paga la cuenta.
10) Manejas horas sin pausa, como si tu espalda fuera parte del asiento y no una estructura que necesita moverse.
11) Ignoras el estrés, ese invitado invisible que se sienta en tu espalda cuando tú decides no mirarlo.
12)No te hidratas, pero esperas que tus discos intervertebrales funcionen como si fueran cactus.

Y luego vienes y me dices, con una serenidad admirable: “Doctor, no sé por qué me duele”.
Yo te miro… hago una pausa… y te lo digo con toda la elegancia que me caracteriza: no es un error. Es una colección cuidadosa de malas decisiones repetidas con disciplina.
Porque cuando haces una cosa mal, tu espalda protesta. Pero cuando haces doce… tu espalda se organiza.
Y ahí ya no hablamos de dolor… hablamos de convivencia.
Así que no, no necesitas ser más fuerte. Necesitas ser más inteligente con menos heroísmo y más estrategia diaria. Porque cuando haces lo correcto, el dolor se va sin hacer ruido… pero cuando no… se queda, se acomoda… y créeme, no tiene ninguna intención de irse. 🐾
Dr. SHEIKH

29/03/2026

Tipos de dolor Lumbar según duración y explicados por el Dr Sheikh

“Hola humano…sí… ya sé… me extrañabas 😏🐾Antes de que preguntes:no, no me fui de vacaciones…no, no abandoné la consulta… ...
29/03/2026

“Hola humano…
sí… ya sé… me extrañabas 😏🐾
Antes de que preguntes:
no, no me fui de vacaciones…
no, no abandoné la consulta…
mi jefa decidió cambiar la columna lumbar… por la columna editorial política.
Y claro… cuando ella entra en modo análisis nacional…
yo paso de especialista en dolor… a espectador con estetoscopio
Pero tranquilo…
ya regresamos a lo importante…
tu espalda… que no vota… pero sí se queja.
Así que si en estas semanas sentiste dolor…
no fue abandono médico…
fue que estabas sin supervisión…
y tu columna hizo lo que quiso

Ahora sí, a lo nuestro y vamos por partes… porque tu columna sí las siente:

Primero… LA LUMBALGIA AGUDA:

Ese día glorioso en el que te agachaste como si tuvieras 20…
y tu espalda te respondió como si tuvieras cuenta con factura pendiente.
Dolor súbito… intenso… dramático
Aquí no eres valiente… eres inflamación con patas.
¿Qué haces?
Te mueves… pero con inteligencia.
Nada de cama eterna… eso no es descanso, es traición muscular.
Un poco de analgesia, calor… y respeto por tu columna.
Porque esto… si lo haces bien… se va.

Luego viene la fase tramposa… LA LUMBALGIA SUBAGUDA

Aquí ya no lloras… pero tampoco estás bien.
Ese dolor que dices:
“ya está mejorando”…
pero sigue ahí… como esa visita incómoda que no entiende indirectas y no se quierw ir.
Semanas pasan…
y tú decides ignorarlo…
Error clínico… y humano.
Aquí es donde decides el futuro:
o rehabilitas… fortaleces… corriges
o avanzas… directo… a la siguiente temporada

Y finalmente… la joya de la corona: LA LUMBALGIA CRONICA

Aquí ya no es dolor…
es convivencia.
Meses… a veces años…
la espalda deja de confiar en ti…
y el sistema nervioso se vuelve experto en amplificar cada queja.
Aquí ya no basta con “aguantar”…
porque eso fue exactamente lo que te trajo hasta aquí.

¿QUÉ HACES?

Evalúas bien… no solo imágenes… también evalúas función.
Rehabilitas de verdad… no dos sesiones y abandono.
Y si hace falta… intervienes: bloqueos, terapias regenerativas, ozonoterapia, manejo integral.
Porque esto ya no se apaga solo…
esto se trata.
Ahora escucha bien… que esto es lo importante:
Aguda: apaga el incendio
Subaguda: evita que vuelva
Crónica: reconstruye… porque ya se quemó varias veces

Así que humano…
la próxima vez que tu espalda te hable…
no esperes a que grite…
porque cuando tu columna grita…
mi jefa la Dra. Carmen y yo, ya te estamos esperando en consulta.

CONTINUAMOS HABLANDO DE LUMBALGIAS:Muy bien, estimado humano de espalda quejumbrosa… acérquese. Sí, usted. El que se lev...
02/03/2026

CONTINUAMOS HABLANDO DE LUMBALGIAS:

Muy bien, estimado humano de espalda quejumbrosa… acérquese. Sí, usted. El que se levanta de la silla como si le hubieran puesto impuestos a cada vértebra.
Soy el Dr. Sheikh, y hoy vamos a poner orden en ese barrio conflictivo llamado región lumbar.

Primero, graben esto en la corteza cerebral: el dolor lumbar no es un villano solitario. No, no, no. Es una pandilla organizada que comparte el mismo código postal anatómico. Y cuando se alborotan al mismo tiempo… ustedes llegan al consultorio caminando como pingüino en huelga.

Empecemos por el famoso DISCO INTERVERTEBRAL. Ah, el disco… esa almohadilla que nació para amortiguar y terminó protestando por sobrecarga laboral. Cuando el anillo se fisura y el núcleo decide comportarse como turista sin permiso, aparece el dolor discogénico: profundo, axial, persistente. Típicamente empeora al sentarse, porque el disco, francamente, ya no quiere trabajar horas extra.
Yo siempre lo digo claro:
“Ese disco no está herniado… está emocionalmente agotado.”

Pero no se confíen, porque en el vecindario también viven las ARTICULACIONES FACETARIAS, y créanme… cuando ellas hablan, lo hacen con extensión. Si el paciente me dice: “Doctor, me duele cuando me echo hacia atrás”, yo ya estoy levantando una oreja.
Porque el dolor facetario suele ser:
lumbar bajo
peor con extensión y rotación
sin déficit neurológico
con rigidez que no invita al baile
En ese momento, yo ajusto mis gafas y declaro con serenidad clínica:
“Colegas… la faceta ya está dando declaraciones.”

Ahora bien… cuando el dolor baja por la pierna, ahí yo cambio el tono.
Porque cuando aparece ese clásico momento de “pierna arriba + dolor que corre”, y el Lasègue se levanta como bandera en día de desfile… estamos frente a la famosa raíz nerviosa comprimida, la celebridad indiscutible de la lumbociatalgia.
Y aquí no me anden con dudas, colegas y humanos de columna sensible. Yo lo digo sin rodeos:
“Si el dolor viaja por la pierna… el nervio ya pidió refuerzos.”

Y como si la fiesta lumbar no estuviera suficientemente concurrida, aparecen los músculos paravertebrales con sus puntos gatillo. No salen en la resonancia con glamour, pero cuando yo palpo… el paciente despega de la camilla como si hubiera visto la cuenta del estacionamiento.
Diagnóstico miofascial casi siempre.
Ahora escuchen bien, porque aquí me pongo serio, muy serio para ser un husky con bata. La mayoría de las lumbalgias son mecánicas y benignas… pero yo siempre olfateo banderas rojas.
Si veo:
fiebre
pérdida de peso
dolor nocturno que no respeta ni el sueño
déficit neurológico progresivo
antecedente de cáncer

…entonces guardo el entusiasmo intervencionista y activo el modo detective.
Porque una cosa es ser valiente… y otra es ser imprudente con estetoscopio.

Antes de que se me dispersen, les dejo mi algoritmo mental express, marca registrada del Dr. Sheikh:

Primero: ¿es axial o radicular?
Segundo: ¿le duele con flexión o con extensión?
Tercero: ¿hay déficit neurológico o solo drama mecánico?
Cuarto: ¿hay banderas rojas o podemos respirar tranquilos?
Quinto: ¿esto es mecánico, neuropático… o ese matrimonio complicado llamado dolor mixto?
Si responden esas cinco preguntas con honestidad clínica… créanme, la columna empieza a confesar.

Yo soy el Dr. Sheikh, y recuerden siempre esto:
“La espalda baja rara vez miente…
solo hay que saber escucharla sin quejarse primero.”

14/02/2026
25/01/2026

LA RESONANCIA MAGNETICA EN LA LUMBALGIA

LA RESONANCIA MAGNETICA EN LA LUMBALGIA: CUANDO LA IMAGEN HABLA MAS FUERTE QUE EL PACIENTE Hubo un tiempo —lejano, casi ...
20/01/2026

LA RESONANCIA MAGNETICA EN LA LUMBALGIA: CUANDO LA IMAGEN HABLA MAS FUERTE QUE EL PACIENTE

Hubo un tiempo —lejano, casi mítico— en el que el médico veía al paciente antes que al estudio.
Lo miraba caminar.
Lo hacía moverse.
Le preguntaba cómo, cuándo y dónde dolía.
Hoy, en cambio, el examen clínico moderno empieza así:
—“Doctor, me duele la espalda”.
—“¿Trajo la resonancia?”
Fin del diálogo.

Soy el Dr. Sheikh 🐺
y vengo a hablar de ese fenómeno contemporáneo donde la resonancia magnética se volvió protagonista,
y el paciente… actor secundario.

Empecemos con una verdad sencilla, pero incómoda:
👉 La mayoría de lumbalgias NO necesita resonancia magnética al inicio.

La lumbalgia común suele ser:
• muscular
• mecánica
• postural
• por sobrecarga
• por estrés
• por vida adulta mal sentada

Y todo eso no siempre se ve en la resonancia.
Pero duele.
Y mucho.

El problema no es la resonancia.
Pobre resonancia, ella solo muestra lo que ve.

El problema empieza cuando el informe dice:
degeneración
deshidratación
protusión leve
cambios relacionados a la edad
Y nadie explica nada.
El paciente no entiende,
pero entra en pánico.

Antes del informe:
✔ dolor tolerable
✔ movimiento normal

Después del informe:
❌ miedo
❌ rigidez
❌ “no me muevo porque tengo eso”
La lumbalgia no empeoró.
El susto sí.

La resonancia muestra discos y huesos.

No muestra:
• contracturas musculares
• síndrome miofascial
• dolor funcional
• miedo al movimiento
• estrés acumulado
• hipervigilancia del dolor
Y sin embargo, todo eso produce dolor lumbar real.
Pero como no sale en la imagen,
alguien dice: —“Entonces no tienes nada”.
Error clínico elegante, pero error al fin.

En lumbalgia, el orden debería ser:
1️⃣ Paciente
2️⃣ Historia clínica
3️⃣ Examen físico
4️⃣ Diagnóstico clínico
5️⃣ Tratamiento inicial
Y recién después, si el dolor: • persiste
• empeora
• irradia
• da signos neurológicos
👉 se pide resonancia.
No por ansiedad.
No por costumbre.
No por moda.

La resonancia es una gran aliada
cuando se usa en el momento correcto
y se interpreta con criterio clínico.

Pero usada como primer paso en toda lumbalgia,
se vuelve una máquina generadora de miedo.
Y el miedo, ya lo dijimos,
también duele.

MENSAJE FINAL DEL DR. SHEIKH
“La lumbalgia no se diagnostica en pixeles.
Se diagnostica escuchando.”
Si te duele la espalda baja
y nadie te examinó,
nadie te explicó
y solo te mostraron una imagen…
quizá el problema no es tu columna,
sino el enfoque.

🐺 Dr. Sheikh y Dra. Carmen
Traductores oficiales de resonancias,
defensores del criterio clínico
y enemigos silenciosos del “pídete una resonancia por si acaso”.
📞 Citas: 958 071 068

Dirección

La Victoria

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+51999967332

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