20/03/2026
Cuando alguien es infiel, casi siempre escuchamos lo mismo:
💔 “Si amara de verdad, no lo haría.”
💔 “El que engaña no quiere.”
💔 “Es puro deseo y falta de valores.”
La explicación suele quedarse ahí: traición y punto.
Sigmund Freud observó que, en muchos casos, la infidelidad no nace solo del deseo por otra persona, sino de un conflicto interno no resuelto.
Freud habló de algo incómodo:
Hay personas que separan amor y deseo.
A nivel psíquico puede ocurrir esto:
🫂 Con quien aman buscan seguridad.
🫦 Con quien desean buscan excitación.
Y no logran integrar ambas cosas en el mismo vínculo.
No es que “no quieran”.
Es que su estructura mental divide lo tierno y lo erótico.
Cuando el vínculo se vuelve estable, el deseo puede apagarse si la persona asocia amor con cuidado…
y sexualidad con transgresión.
Eso no justifica la infidelidad.
Pero la explica.
No siempre es falta de amor.
A veces es incapacidad de integrar intimidad y deseo en la misma relación.
La idea incómoda es esta:
❤️🩹 Algunas traiciones no hablan del otro.
❤️🩹 Hablan del conflicto interno de quien traiciona.
Y aquí viene lo importante:
El deseo no está condenado a dividirse.
💞 Se puede trabajar.
💞 Se puede comprender.
💞 Se puede integrar.
Entender el conflicto es el primer paso para no repetirlo.
Porque la infidelidad no siempre es solo traición.
A veces es un síntoma de algo que aún no ha sido resuelto. 🤲🏻🫂❣️