23/01/2020
✨"Al estar naturalmente integrados, el cuerpo y la mente se influyen mutuamente. Por eso, la práctica de asana (posturas de yoga) no solamente afecta al cuerpo, sino también a la mente, y estos dos, a su vez, influyen en el yo.
La mente, al ser muy mercurial, a menudo está sujeta a tristezas, placeres, emociones y humores cambiantes.
El tipo de trabajo que realizan las asana tiene la capacidad de cambiar la actitud del cuerpo, la mente, la inteligencia y el ego, que, extáticamente felices y exultantes, experimentarán confiadamente una serie de cambios para poder dirigirse al unísono al encuentro del alma". ✨
B.K.S. Iyengar