08/06/2026
Hay fuerzas que se heredan y fuerzas que se construyen, pero hay una que no se aprende ni se mendiga: la que estaba antes que comenzaras a dudar de ti.
No te propongo "encontrar" nada especial ni esotérico. Vamos a recordar con el cuerpo. A desandar el camino de olvido que la vida, los golpes, los deberes y los miedos fueron tejiendo sobre tu piel.
La fuerza interior no es un grito. No es tu mandíbula apretada ni tu puño cerrado. Es una presencia silenciosa que sigue latiendo aunque hayas dejado de sentirla. Es la que te sostuvo cuando no sabías que te sostenía. La que siguió respirando cuando te sentías derrotado/a. Es necesario que comprendas que la fuerza interior no se demuestra: se habita. Te pediré que sientas y desentierres lo que el juicio sepultó y te des el permiso de ser tal como eres, sin tener que demostrar nada a nadie, redescubriendo la fuerza que en realidad nunca se fue.
En Biodanza, el cuerpo no miente: no puede. Las palabras adornan, los discursos engañan, las promesas se olvidan. Pero el gesto, la respiración, la conexión que compartes con otros/as, la mirada que sostienes sin huir no se pueden fingir. Por eso, el sistema Biodanza es sólo para valientes que no sólo se atreven a practicarla sino que se auto-disciplinan y mantienen una regularidad constante para renacer fuertes y libres.
No te enseñamos a danzar sino a recuperar la identidad, la fuerza y el carácter a través de tu propia danza.
Te propongo regresar con el coraje para detener la marcha, sintiendo el suelo bajo tus pies y reconociendo que, durante demasiado tiempo buscaste afuera lo que siempre estuvo en ti. Que la unidad música-movimiento-encuentro sea tu camino de regreso. Te abrazo y espero con LA DANZA DE LA VIDA.
Julio Boglione / WELKÉN
963 761 613