03/06/2021
Cuando se trate de una mujer y presente oligomenorreas (ciclos menstruales de más de 35 días), amenorrea (ausencia de la menstruación por más de 3 meses) y/o galactorrea (descarga por el p***n). En los hombres siempre que se identifique hipogonadismo (bajos niveles de testosterona) manifestado como disminución del deseo sexual y la función eréctil. En ambos sexos cuando haya infertilidad (imposibilidad de lograr un embarazo por 1 año o más de coito sin planificación). La razón para pensar en un exceso de prolactina en dichos casos se debe a que esta hormona genera una disminución en la secreción de las gonadotropinas (FSH y LH), indispensables para la función gonadal (ovarios y testículos). Debemos tener mucha precaución al momento de analizar los resultado de una prueba de prolactina en sangre pues son varias las razones por las que esta hormona se puede elevar y cada una de ellas debe tener un abordaje específico. Son causas de elevación fisiológica el embarazo, el estímulo de los pezones, el estrés (incluyendo la punción en el laboratorio), la lactancia, las relaciones sexuales/orgasmo, dietas altas en proteínas, ejercicio e hipoglucemia. Diversas condiciones patológicas pueden generar elevaciones de la prolactina. Dentro de ellas se encuentran la presencia de tumores hipofisiarios tanto prolactinomas como no prolactinomas, otros tipos de tumores de la región selar, el hipotiroidismo, la enfermedad renal crónica, la cirrosis hepática, el síndrome de ovarios poliquísticos y el uso de ciertos fármacos como antipsicóticos y antidepresivos. El déficit de prolactina es mucho menos frecuente y se puede presentar en casos de hipopituitarismo (disminución de la función hipofisiaria) y el uso de medicamentos como los alcaloides ergotamínicos y la levodopa. A excepción del período de lactancia, los bajos niveles de prolactina no suelen representar un problema clínico importante. Recuerda siempre apoyarte en un especialista en endocrinología al momento de abordar a un paciente con hiperprolactinemia.