23/08/2026
💊 ¿Por qué algunos niños rechazan tanto los medicamentos?
Los niños tienen una mayor sensibilidad al sabor amargo que los adultos. Además, existen diferencias individuales que hacen que un medicamento que un niño tolera sin problema pueda resultar extremadamente desagradable para otro.
Y no es solamente el sabor. La palatabilidad de un medicamento incluye: 👅 sabor, 👃 olor, 🫴🏻 textura o sensación dentro de la boca 👄, viscosidad y volumen que debe ingerirse.
🤢La textura es especialmente interesante: suspensiones arenosas, granuladas o pegajosas pueden provocar rechazo incluso cuando el sabor no es demasiado malo.
💡Esto puede ser todavía más evidente en niños con hipersensibilidad sensorial 🙅🏻♂️como ocurre en algunos niños con TEA u otros perfiles de procesamiento sensorial, aunque también puede presentarse perfectamente en niños sin ningún trastorno del neurodesarrollo.
Los medicamentos de mal sabor se relacionan frecuentemente con rechazo, dificultades para administrarlos y menor adherencia al tratamiento.
Por eso, cuando un niño escupe el jarabe, cierra la boca, tiene arcadas, llora o vomita inmediatamente al sentir determinada textura o sabor, vale la pena buscar otra estrategia en vez de convertir cada dosis en una lucha.
¿Qué podemos hacer?
Primero, identificar qué es lo que molesta: ¿el sabor, el olor, la textura, el volumen o la forma de administración? Eso permite elegir una solución específica.
🔓Una de las mejores alternativas es conversar con tu pediatra para que te oriente sobre las Fórmulas magistrales
que modifican sabor, concentración, volumen o forma farmacéutica para hacerla más aceptable.
📍Y hay algo importante: forzar repetidamente al niño puede aumentar la aversión y hacer cada administración posterior más difícil. Es preferible buscar una presentación que el niño pueda aceptar.
👁️ Si estás pasando por algo así, convérsalo con tu pediatra para que te oriente 👩⚕️
Grobdi Laboratorio