11/04/2022
Gracias Maestro... excelente artículo 😊👍🏻
Comprendiendo la migraña
Tratar de interpretar el fenómeno migrañoso es de una complejidad muy grande.
Uno de los mayores retos intelectuales, dentro de mi carrera como neurólogo, fue tratar de dar una explicación sobre la forma en que se generan las migrañas.
Para aproximarme a este difícil reto, lo primero que tuve que hacer fue redefinir lo que es la migraña. La migraña, al igual que el término árabe jaqueca, expresan sólo el aspecto sintomático del problema y significan: ‘dolor de un lado de la cabeza’. Es parecido al término diabetes, que significa orinar mucho, expresando uno de los síntomas más importantes de la enfermedad, pero que, en lugar de conducirnos a su origen, hace que fijemos nuestra atención en algo que no nos permite profundizar en sus verdaderas causas. Llegué a comprender que el dolor de cabeza, en sí mismo, no me iba a conducir a la verdadera causa de la migraña.
Algo interesante es que, en medicina, ya existían modelos explicativos de otros dolores que me podían ayudar a entender la migraña.
¿Cómo el comer un buen filete de carne termina produciendo dolor en el pie en un paciente que sufre de gota? ¿Cómo es que el filete de carne se transforma en dolor? La respuesta la encontramos en el metabolismo del filete de carne que, al contener infinidad de núcleos celulares, termina produciendo una elevación importante de ácido úrico, el cual no es eliminado eficientemente por el riñón y termina acumulándose en las articulaciones y bursas. Cuando el cuerpo intenta eliminar los cristales de ácido úrico acumulados, produce una potente inflamación y eso es lo que genera el intenso dolor articular.
Si lograba entender de qué manera el estrés, la falta o el exceso de sueño, alimentos específicos, el final del periodo menstrual en las mujeres y el ayuno terminan desencadenando migraña, podía aproximarme a su verdadero origen.
La respuesta la encontré en una de las características principales del cerebro: el importante gasto energético que se requiere para su funcionamiento. Todo parece indicar que el paciente migrañoso tiene un problema en la administración de la energía y todo lo que aumente aún más sus demandas energéticas o disminuya la disponibilidad de energía, termina produciendo migraña.
Está comprobado que el cerebro de una persona que sufre de migraña consume mucha más energía que el de una persona que no sufre de esta enfermedad. Y esto se debe a que el cerebro del paciente migrañoso es híper excitable. El cerebro usa el 20 % de la energía corporal y sólo pesa un kilogramo y medio. La clave es que toda actividad donde se procesa información requiere de energía, el cerebro al ser fundamentalmente un procesador de información y al procesar muchas modalidades de información, usando incluso la bioelectricidad, requiere para su funcionamiento un aporte importante y constante de energía. Para esto, se requiere que intervengan los capilares, la barrera hematoencefálica, los astrocitos, las neuronas, además del funcionamiento de las mitocondrias y los canales iónicos, y del control de los neurotransmisores como el glutamato (que es el que mayor gasto energético produce al cerebro).
Cuando existe una falla en estos sistemas de control energético, se produce un pequeño apagón bioeléctrico, que es conocido como depresión propagada de Leao (que explica el Aura). Esta depresión es una alarma para el sistema y conduce señales hacia el tronco encefálico, el cual termina desencadenando el dolor de cabeza intenso, el rechazo a la luz y al sonido, las náuseas y los vómitos.
Como si comunicara al paciente algo así como: ¡Basta! ¡Para, detente, que ya no puedo más!
Muy similar a cuando superamos la memoria RAM y tenemos que reiniciar la computadora para seguir trabajando con el ordenador.
Entonces la clave en la migraña, como en la diabetes o en la gota, no es poner nuestra atención en los síntomas, sino en lo que está detrás de ellos y los desencadenan. Es importante, en este punto, hacer notar que a la industria y la propaganda no les importa en lo más mínimo atacar las verdaderas causas de la migraña, lo único que les interesa es vender medicamentos y en lo único que se concentran es en ofrecer los mejores analgésicos una vez que se ha desencadeno el dolor.
Nadie hace una propaganda preventiva por que eso no vende.
Tratar de prevenir la migraña es tan complejo como intentar que nunca te quedes sin gasolina en el carro, son múltiples las variables, puede que no funcione bien el controlador de gasolina y reserva, puede que se agote la gasolina en los grifos, o que exista un tráfico muy denso que no te permita avanzar gastando toda tu reserva, o una combinación de factores. Lo cierto es que finalmente no tienes gasolina y eso activa todas las alarmas. Entonces todo lo que mejore la administración energética cerebral evitará que se desencadene el dolor, las recomendaciones son las siguientes:
1) Dormir un número de horas constantes en la noche (limpia y reordena el cerebro), incluyendo los fines de semana.
2) No consumir alimentos que exijan al sistema energético cerebral: chocolate, queso, vino tinto (los que encontraríamos en una boda) y glutamato monosódico (evitar comer chifa). Y una excelente estrategia es retirar el gluten de la dieta.
3) No ayunar, incluso es recomendable comer entre comidas.
4) El estrés produce un consumo energético excesivo, evitar los exabruptos emocionales y los periodos prolongados e intensos de estrés.
5) Tener especial cuidado en el periodo previo al inicio de la regla, los estrógenos disminuyen abruptamente y se pierde la ayuda que proporcionan en el manejo energético cerebral.
6) Si proporcionamos complejo B50 o específicamente vitamina B2 en dosis suficientes, ayudamos al cerebro del migrañoso a producir energía. El magnesio proporcionado en las noches también ayuda a prevenir las migrañas.
7) Si estas medidas no logran disminuir la frecuencia de las migrañas, es necesario iniciar medicamentos preventivos, pero sin descuidar las medidas preventivas antes expuestas.