09/09/2026
Una llamada a las 7 de la mañana me hizo recordar algo que había escuchado en una capacitación.
Una mañana mi hermana me llamó muy temprano. Me sorprendió porque no acostumbra hacerlo a esa hora y, por su voz, noté que estaba preocupada.
La noche anterior había tenido una discusión familiar y, según me contó, había pasado un momento de mucha cólera. Al despertar, sintió adormecida una parte de su rostro y estaba muy asustada.
En ese momento recordé algo que había escuchado en una capacitación de productos sobre la cápsula de hoja.
Mi hermana ya tenía algunos productos en casa porque anteriormente la habíamos apoyado durante su recuperación después de una histerectomía.
Le pregunté:
—¿Todavía tienes cápsulas de hoja?
Me dijo que sí.
Ella finalmente las tomó y, por supuesto, yo me quedé preocupada. Al día siguiente fui yo quien la llamó para saber cómo seguía.
Me respondió que estaba bien y que su rostro había vuelto a la normalidad. 🙏
Me dio mucha alegría escucharla, pero aquella experiencia también despertó en mí algo importante: curiosidad por aprender más sobre los productos que manejo y no quedarme solamente con lo que escucho.
Desde entonces procuro aprovechar las capacitaciones por Zoom, porque considero que mientras más conocemos, mejor podemos orientar y atender a las personas con responsabilidad. 🌿
Y ante un adormecimiento repentino de la cara, especialmente si aparece junto con dificultad para hablar, debilidad de un brazo o pierna, problemas de equilibrio o un dolor de cabeza intenso, lo correcto es buscar atención médica de urgencia, aunque los síntomas desaparezcan.
Seguir aprendiendo también es una forma de servir mejor. ❤️