30/04/2026
Hoy quiero detenerme un momento para agradecer desde lo más profundo de mi corazón a Salud en Casa por brindarme la oportunidad de compartir mi historia.
Gracias por mirar más allá de lo visible… por escuchar con respeto, por valorar mi camino y por convertir mi experiencia en un reportaje tan humano, tan cálido y tan lleno de sentido.
No es solo una entrevista, es un reflejo de años de esfuerzo, de aprendizajes, de desafíos y, sobre todo, de amor por lo que hago. Cada palabra compartida lleva detrás a muchas familias, muchos niños y muchas historias que han tocado mi vida profundamente.
Me siento honrada, emocionada y profundamente agradecida por este espacio que no solo visibiliza mi labor, sino también la importancia de creer en el poder de la comunicación, la inclusión y la esperanza.
Gracias por hacerme sentir escuchada, valorada y acompañada en este camino que sigo construyendo con el corazón.
𝗗𝗲 𝘃𝗲𝗻𝗱𝗲𝗿 𝗽𝗲𝗹𝗼𝘁𝗮𝘀 𝗲𝗻 𝗹𝗮 𝗰𝗮𝗹𝗹𝗲 𝗮 𝘁𝗿𝗮𝗻𝘀𝗳𝗼𝗿𝗺𝗮𝗿 𝗹𝗮 𝘃𝗶𝗱𝗮 𝗱𝗲 𝗻𝗶𝗻̃𝗼𝘀 𝗰𝗼𝗻 𝗮𝘂𝘁𝗶𝘀𝗺𝗼.
Elizabeth Huamaní Palomino creció en un entorno donde el esfuerzo no era una opción, sino parte de la vida. Desde pequeña acompañaba a su padre a vender pelotas por las calles de Villa María del Triunfo. Aun así, tenía un objetivo claro: quería estudiar una carrera que le permitiera ayudar a otras personas, especialmente a niños con habilidades diferentes, como su vecino.
Terminó el colegio un tanto confundida. Quería dedicarse a la salud, pero no tenía claro cómo. Postuló a medicina y no ingresó. Lo intentó una, dos, tres veces, sin éxito. Cada resultado adverso aumentaba la presión en casa. Su papá insistía en que cambiara de rumbo, convencido de que perdía el tiempo. Pero ella, no estaba dispuesta a rendirse. Siempre fue una mujer fuerte y perseverante.
http://www.saludencasa.pe/noticia.html?id=9190