29/09/2026
Escuché este audio y me resonó. Conmigo y también con muchas de las personas que me rodean.
Para recibir, tenemos que aprender a soltar aquello que nos impide avanzar hacia un lugar de mayor bienestar.
No se trata de no vivir lo incómodo. La incomodidad también es parte de la vida y tenemos que aprender a sentirla, atravesarla y procesarla.
Sanar no es una utopía. Tampoco es escapar.
Es reconocer lo vivido, aprender de ello y atrevernos a dejar ir versiones de nosotros que ya cumplieron su propósito, para seguir caminando hacia una versión más sana.
La vida es efímera. Vivamos cada momento con presencia, aprendiendo también de todo aquello que nos trajo hasta aquí.
Porque crecer, aunque a veces incomode, también es un regalo.