14/06/2026
En pleno sound healing, cuando íbamos como por el minuto 9, el universo decidió añadir un instrumento sorpresa: ¡una pelea de gatos! 🐱
Por un momento me preocupé. Pensé: “Ay Dios mío, que no salga la gata de mi mamá, que ni haya saltado a pelear con el michi.
Pero al final pasó algo curioso. La pelea terminó, los gatos se calmaron y hasta uno de ellos se quedó escuchando la sonoterapia tranquilamente.
Al concluir la experiencia, un participante compartió algo que me nos hizo reflexionar. Aunque el ruido le molestó por un instante, decidió no permitir que ese sonido tuviera el control de su experiencia.
Y ahí está la enseñanza: cuántas veces nos preocupamos, imaginamos escenarios, reaccionamos a interrupciones o dejamos que algo externo robe nuestra paz y al final, no pasa nada.
La vida seguirá trayendo “peleas de gatos” inesperadas, autos ruidosos, personas con su voz de tono alto, etc…
La pregunta es: ¿les damos el control de nuestra energía o regresamos a nuestro centro?
Por cierto, el gato terminó más relajado que muchos humanos. 🐱