04/06/2026
El año pasado fue uno de los años más difíciles de mi vida.
Perdí al padre de mis hijos. Perdí a mi tía Mirta de una manera dolorosa y trágica. Lloré mucho. Hubo días de tristeza, de enojo, de preguntas sin respuestas. Y este año tampoco comenzó fácil. Llegaron problemas familiares, decepciones y situaciones que me lastimaron profundamente.
Pero hoy, precisamente hoy, puedo decir algo que sale de lo más profundo de mi corazón: soy feliz.
No porque todo haya sido perfecto. No porque no haya sufrido. Soy feliz porque ahora entiendo que durante todo ese camino Dios estuvo conmigo. Cuando lloraba, Él estaba conmigo. Cuando sentía que no podía más, Él me cargaba. Cuando me sentía sola, Él nunca me abandonó.
Hoy siento una paz inmensa en mi alma. Una paz que no depende de las circunstancias ni de las personas. Una paz que viene de Dios.
También entiendo que Dios no solo nos da bendiciones; a veces también nos aparta de personas que no aportan a nuestra vida. Personas que traían tensión, conflictos y cargas innecesarias. Y aunque en el momento duele, después uno comprende que era parte de Su propósito.
Y en medio de todo, Dios también me recordó algo muy importante: cuando Él permite que algunas personas salgan de tu vida, también pone otras en tu camino.
Tengo una gran amiga que ha estado conmigo en las buenas y en las malas, en los momentos de alegría y en los más difíciles. Y este año Dios puso en mi camino otra amiga a quien aprecio con todo mi corazón.
Porque así es Dios. A veces quita, pero también pone. A veces cierra puertas, pero abre ventanas. A veces nos deja ver quiénes no eran para nosotros, para darnos espacio para quienes sí lo son.
Hoy no necesito la aprobación de nadie. No me preocupa lo que digan de mí. Estoy en paz conmigo misma, con Dios y con la vida.
Tengo a Dios en mi corazón, tengo a mis seres queridos, a mis perritos, a mis amigas verdaderas y la tranquilidad de saber que el Señor nunca me soltó la mano.
Y eso es más que suficiente.
Gracias, Señor, por las lecciones, por las despedidas, por los nuevos comienzos y por la paz que hoy habita en mi corazón. 🙏