Un tatuaje es una modificación del color de la piel en el que se crea un dibujo, una figura o un texto con tinta o con algún otro pigmento bajo la epidermis de una persona. En su principio, el tatuaje fue simplemente ornamental y decorativo; después sirvió para distinguir a los miembros de una familia, de una tribu, de un pueblo, a la vez que de adorno, caracterizando así tipos étnicos. El tatuaje
debió comenzar en un principio solamente en la cara y extenderse después al resto del cuerpo. Esta práctica se puede definir de manera muy general como la modificación del color de la piel, la cual se logra rompiendo el tegumento para introducir sustancias colorantes en las heridas.
-Utilidad. Algunos animales también son tatuados en ocasiones, normalmente por razones identificativas. Los tatuajes deben colocarse con precaución y cuidarse con absoluta dedicación, manteniéndolos alejados del sol durante 2 o 3 semanas según el cuidado que se le de.
-Eliminación. Los tatuajes permanecen durante toda la vida salvo en el caso de que se eliminen con técnica láser. La razón de que estos últimos permanezcan inmutables es que la tinta se asienta en la capa de la dermis, situada bajo la epidermis. La epidermis es la capa externa de la piel que renueva constantemente sus células. Sin embargo, el metabolismo de la dermis no implica este tipo de renovación celular y, por lo tanto, la tinta no se elimina facilmente. Aún con el moderno láser, el tratamiento para eliminar tatuajes puede ser doloroso, caro y consumir mucho tiempo. "Incluso borrar un tatuaje pequeño puede costar hasta 1.400 dólares", señala el periódico. Y añade: "Los más modernos, de varios colores, resultan casi imposibles de eliminar, sobre todo si son grandes". También el factor color es un escollo para la eliminación, al contrario de lo que popularmente se piensa, no es el negro el más difícil sino los verdes, púrpura (gamas rojas) y amarillos.