09/05/2026
A veces creés que pensás mucho porque buscás una respuesta.
Pero, en el fondo, lo que buscás es sentir que tenés el control.
Repasás la conversación. Imaginás mil finales. Adelantás problemas que todavía no pasaron. Y tu mente te promete que, si lo pensás lo suficiente, nada te va a agarrar desprevenida.
Pero ahí está la trampa: cuanto más querés controlarlo todo, más lejos quedás de vivir tu presente.
No pensás de más porque algo en vos ande mal. Aprendiste, en algún momento, que estar en alerta era la forma de estar a salvo. Y hoy podés empezar a soltar eso, de a poco.
Esa pausa antes de reaccionar también es amor propio. Es elegirte en lugar de exigirte. 💛
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