08/19/2026
**REFLEXIÓN DEL DÍA | Nutrición de precisión: cuando dejamos de perseguir síntomas y comenzamos a estudiar patrones**
No saben cuánto me alegra recibir mensajes de pacientes que me cuentan lo que hemos logrado trabajando juntos. Hoy recibí uno que decía que su médica primaria pudo comprender mejor toda la información presentada, aprobó el enfoque de alimentación y apoyo nutricional, y que la paciente ya nota mejoría: **los mareos han desaparecido**.
Este caso me hizo reflexionar profundamente.
Se trata de una paciente con historial de convulsiones desde los 15 años y exposición crónica a ambientes afectados por moho, incluyendo su lugar de trabajo. Había sido diagnosticada con hipoglucemia reactiva y la estrategia utilizada para prevenir los episodios consistía en aumentar el consumo de carbohidratos.
¡Dios! Aumentar indiscriminadamente los carbohidratos no necesariamente corrige la fisiología de una hipoglucemia reactiva. En algunas personas puede provocar elevaciones rápidas de glucosa, una respuesta de insulina desproporcionada y una caída posterior más pronunciada. El abordaje debe individualizar la cantidad, la calidad y la distribución de los carbohidratos, además de integrarlos correctamente con proteína, fibra y grasas según la respuesta metabólica de cada paciente.
**La paciente llegó a mi clínica después de haber sufrido un accidente automovilístico que, gracias a Dios, no tuvo consecuencias mayores.** Hasta ese momento, había seguido las recomendaciones indicadas para el diagnóstico de hipoglucemia reactiva. Fue a partir de su llegada a mi práctica cuando comenzamos a reconstruir su historia completa y a observar el caso desde una perspectiva funcional, metabólica y de precisión.
No bastaba con preguntar si tenía convulsiones. Era indispensable determinar:
* ¿Con qué frecuencia ocurrían?
* ¿En qué momento del día?
* ¿Se relacionaban realmente con descensos documentados de glucosa?
* ¿Existía algún patrón hormonal?
* ¿En qué fase del ciclo menstrual aparecían?
* ¿Qué otros factores podían estar modificando su umbral convulsivo?
Al organizar la historia, pude identificar un patrón compatible con **epilepsia catamenial**, que debía ser comunicado y evaluado dentro de su manejo médico y neurológico.
La epilepsia catamenial es un patrón en el cual la frecuencia de las convulsiones aumenta durante fases específicas del ciclo menstrual. Puede observarse alrededor de la menstruación, la ovulación o durante determinados ciclos con alteraciones de la fase lútea. Las fluctuaciones en la relación entre estrógeno y progesterona pueden modificar la excitabilidad neuronal: el estrógeno puede favorecerla, mientras que la progesterona y algunos de sus metabolitos ejercen efectos moduladores sobre los receptores GABA-A. Por eso, registrar simultáneamente las convulsiones y el ciclo menstrual puede revelar información que permanece oculta cuando cada síntoma se analiza por separado.
La exposición al moho también formaba parte de su historia ambiental y debía considerarse dentro del terreno clínico; sin embargo, una exposición ambiental no debe declararse automáticamente como la causa de las convulsiones sin la evaluación correspondiente.
En casos como este, creo un **expediente vivo de la historia de cada paciente**: un documento que integra cronológicamente síntomas, diagnósticos, patrones, antecedentes, exposiciones, laboratorios, medicamentos, suplementos, alimentación, intervenciones y respuesta clínica.
Siempre sugiero que mis pacientes compartan este expediente con todos los profesionales de la salud que visitan. Así evitamos que la información permanezca fragmentada, facilitamos la comunicación entre disciplinas y permitimos que cada profesional comprenda la evolución completa del caso.
De esta forma, continuamos aprendiendo juntos y, sobre todo, **compartiendo información clínica que puede transformar la toma de decisiones**.
Esto es **nutrición de precisión**.
No es entregar una dieta genérica.
No es aumentar carbohidratos solamente porque hay mareos.
No es asumir que todo episodio neurológico es hipoglucemia.
No es estudiar los sistemas endocrino, metabólico, neurológico y ambiental como si funcionaran por separado.
Es reconstruir la secuencia.
Identificar patrones.
Correlacionar síntomas con el ciclo hormonal.
Diferenciar desencadenantes de causas.
Integrar alimentación, glucorregulación, historia clínica, ambiente y señalización neuroendocrina.
Documentar la evolución en un expediente vivo.
Y colaborar con el equipo médico para que la paciente sea comprendida como un sistema completo.
Hoy celebro que esta paciente ya no presenta los mareos que antes condicionaban su vida y que su médica pudo comprender y respaldar el trabajo realizado.
Esto es lo que sucede cuando la paciente deja de ser una lista de diagnósticos y comenzamos a escuchar su biología.
**Menos síntomas aislados. Más patrones. Más biología. Más precisión.**
Lcda. Teresa Rodríguez Bonilla, RDN, IFNCP, LDN, CLT
Functional & Integrative Dietitian
Metabolic & Precision Nutrition | Nutrigenomics & Epigenetics
Fax: 13174276078
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