06/23/2026
Se llama "hambre hedónica". Y es diferente al hambre real.
El hambre real viene del hipotálamo cuando el cuerpo necesita energía. La hambre hedónica viene del sistema de recompensa del cerebro. No responde a la necesidad caloricа.
Responde al placer. Y los alimentos ultraprocesados, con su combinación específica de azúcar, grasa y sal, están diseñados para activarlo.
Esto explica por qué puede terminar una cena completa y seguir queriendo el postre. No porque su cuerpo lo necesite. Sino porque su cerebro todavía quiere la recompensa.
Desde el punto de vista médico, esto no es un defecto de carácter. Es el resultado de décadas de ingeniería alimentaria. Y se puede trabajar.
Etiquete a alguien que se siente culpable por esto. Que sepa que no es su culpa.