04/22/2026
Las cosas no se cumplen porque pegamos fotos de lo que deseamos en una cartulina.
Se cumplen cuando realmente lo que deseamos
lo sentimos de verdad.
Hay intenciones que se dan casi solas…
pero hay otras que se empiezan a mover cuando conectamos con ellas de verdad.
Por eso, hacer un Vision Board solamente no es suficiente.
Casi todos los días, aunque sea un ratito, miro los míos
para recordar y volver a conectar con lo que intencioné ese mes.
Y con cada luna nueva, cuando armo un nuevo vision board, también vuelvo a los anteriores.
Los miro otra vez…
y veo qué se fue dando, qué no,
qué sigue resonando conmigo y qué ya no.
Pero sobre todo, me miro a mí.
¿Cómo estoy?
¿Cómo me siento?
¿Qué quiero hoy?
Porque una parte importante del proceso de manifestación
es sentarse con una misma y
escucharse con el corazón 🩷