08/19/2026
Que sea pequeño no es una razón para esperar.
Es una razón para mirar ahora.
A veces vemos que un peque ronca, duerme con la boca abierta o respira por la boca y pensamos:
“Cuando crezca se le va a pasar.”
Pero mientras crece, su cuerpo también está aprendiendo.
Aprende cómo respirar.
Cómo usar su lengua.
Cómo masticar.
Cómo mantener su boca en reposo.
Y lo que hace todos los días, una y otra vez, se convierte en hábito.
Por eso los primeros años son tan valiosos.
Su cara está creciendo.
Su boca está creciendo.
Sus músculos están aprendiendo.
Y podemos aprovechar ese momento para enseñarle mejores hábitos.
¿De adulto se puede mejorar?
Sí.
Pero un hábito que lleva años repitiéndose puede necesitar más tiempo para cambiar.
Por eso hoy ya no pienso:
“Está pequeño, voy a esperar.”
Pienso:
“Está pequeño. Qué bueno que lo vi ahora.”
Porque verlo temprano no es motivo para tener miedo.
Es una oportunidad para saber qué mirar y buscar la ayuda adecuada.
Compártelo con alguien que todavía piensa que hay que esperar a que el peque crezca.