08/28/2026
🥗 🍔Lo que un niño aprende a sentir alrededor de ciertos alimentos también forma parte de su relación con la comida.
Cuando un alimento se convierte en algo completamente prohibido, puede empezar a cargar con una emoción que nunca debió tener. Entonces, cuando finalmente aparece, el niño no llega únicamente con hambre. Puede llegar con ansiedad, curiosidad acumulada o la sensación de que tiene que aprovechar la oportunidad.
Eso no significa que todos los alimentos deban ocupar el mismo lugar. Significa que podemos enseñar la diferencia entre lo cotidiano y lo ocasional sin convertir ninguna comida en motivo de miedo, culpa o vergüenza.
Porque el objetivo no es criar niños que nunca quieran este tipo de comidas. Es criar niños que algún día puedan disfrutarlas sin sentir que hicieron algo malo.
Esta semana, escucha una sola cosa: qué palabras aparecen en casa cuando hablan de comida.