Magaluna

Magaluna Magíster en Nutrición en Salud Pública Cynthia Gómez
Te acompaño en tu proceso nutricional. Talleres educativos.

Me subo al trend....a mi manera😎
23/08/2026

Me subo al trend....a mi manera😎

Muchas veces nos llamaron a las Nutricionistas "policia de la comida" o "policia de la balanza".No me sorprende. El peso...
02/08/2026

Muchas veces nos llamaron a las Nutricionistas "policia de la comida" o "policia de la balanza".

No me sorprende.

El peso tiene una carga social muy fuerte. Durante muchos años se evaluó el éxito de un tratamiento nutricional con el valor que mide la balanza.

Yo no trabajo así.

Porque el peso es un dato, pero no resume tu salud, tus hábitos, tu relación con la comida, tu descanso, tu historia, tu movimiento ni tu bienestar.

A veces el mayor avance no es bajar un kilo. Es dejar de sentir culpa al comer. Cocinar más. Recuperar energía. Poder disfrutar una comida en familia. Tener análisis clínicos que mejoran. Dormir mejor. Moverte porque te hace bien y no como castigo.

El peso puede ser una información útil en algunos contextos. Pero cuando se convierte en el único objetivo, muchas veces perdemos de vista lo más importante.

Con esto no quiero decir que que el peso nunca sea importante. En algunos contextos clínicos puede aportar información valiosa. Lo que significa es que no es mi prioridad ni el único indicador de salud.

Porque una buena nutrición no debería medirse solo en kilos. También se refleja en cómo vivís, cómo te sentís y en la relación que construís con la comida y con tu cuerpo.

¿Qué lugar ocupa hoy el peso cuando pensás en tu salud?

Hace un tiempo escribí esta frase que sigue vigente para mi."Cada cuerpo cuenta una historia" En ese post hablaba sobre ...
28/07/2026

Hace un tiempo escribí esta frase que sigue vigente para mi.
"Cada cuerpo cuenta una historia"
En ese post hablaba sobre la información nos trasmite el cuerpo y que todavía no podemos procesar con la mente.

Ayer leí esta frase
"Mi cuerpo está afectado por su historia"
Sentí que tenia que ver con eso que escribí pero desde otro lugar. El libro reflexiona sobre la mirada del cuerpo de las mujeres. Porque ya sabemos que no se cuestiona de igual forma el cuerpo de las mujeres que el de los varones.

Seguramente, de quienes estén leyendo esto, la mayoría se enfrentó a situaciones donde su cuerpo fue el centro de la charla. Algún familiar que les dijo que estaba gorda, que comía mucho, que las felicitó cuando bajaron de peso sin saber que lo hicieron dejando de comer o de las formas más destructivas que encontraron.
Porque el cuerpo de la mujer parece ser un territorio libre para las opiniones como si eso no quedara impregnado en él.

No podemos cambiar la historia. Pero si podemos preguntarnos cuantas de las decisiones que tomamos sobre nuestro cuerpo responden a un mandato social o familiar.

Amar nuestro cuerpo como es, a muchas de nosotras nos cuesta un ovario. Quizás no se trate de amarlo todos los dias. Sino de habitarlo con respeto y agradecer todo aquello que nos permite hacer.

Libro: Coger y comer sin culpa

Sentite libre de escribir lo que quieras, me encantaría leerte 💜

El entorno condiciona las decisiones, no todo es responsabilidad del consumidor.Cuando se habla de cambiar hábitos alime...
14/06/2026

El entorno condiciona las decisiones, no todo es responsabilidad del consumidor.

Cuando se habla de cambiar hábitos alimentarios, suele reforzarse la idea de la voluntad individual y de las decisiones que toma cada persona. Sin embargo, pocas veces nos detenemos a cuestionar el entorno en el que esas decisiones ocurren.

Porque para cambiar hábitos no alcanza solamente con querer hacerlo. También importa aquello que nos rodea.

En la actualidad convivimos con una enorme oferta de productos ultraprocesados, altos en azúcar, sodio y diversos aditivos. En ese contexto, ¿qué tan libres son nuestras elecciones?

Por supuesto, existe una responsabilidad del Estado en generar políticas que promuevan entornos alimentarios más saludables y faciliten el acceso a alimentos de calidad. Pero también podemos buscar estrategias para transformar, aunque sea un poco, los espacios que habitamos.

Por ejemplo, cambiar las compras wue se realizan en grandes superficies por recorridas por ferias vecinales, mercados de cercanía, productores de la agricultura familiar o tiendas naturales. Tomar un taller de cocina, recuperar una receta familiar o participar en actividades que promuevan la comida real y rescate la cultura alimentaria.

No todo es responsabilidad tuya. Pero algunas de las decisiones que tomas pueden ayudarte a construir un entorno que acompañe mejor tu bienestar.

¿Qué opinas de tu entorno y qué transformarías?
Te leo💚

Hace mucho tiempo dejé de resonar con esa forma estructurada y restrictiva de abordar la nutrición en consultorio.Con mu...
31/05/2026

Hace mucho tiempo dejé de resonar con esa forma estructurada y restrictiva de abordar la nutrición en consultorio.

Con mucha sinceridad, a veces me cuestiono quién soy para decirle a otro cómo alimentarse, cuando el acto de comer tiene también algo profundamente intuitivo.

Pero después observo el entorno abrumador que boicotea nuestra intuición y nos desconecta del cuerpo. La presión de la industria y sus productos, que muchas veces nos confunden y nos alejan de aquello que es natural y acorde a las necesidades de nuestro cuerpo. Y entonces pienso: sí, es necesario seguir.

Pero (siento) no desde un lugar de decirte qué hacer o cuántas bananas podés comer, sino desde acompañarte a volver a aquello que ya habita en vos.

Mi forma de abordar la nutrición busca recuperar la conexión con el alimento y las historias, volver a vincularnos de una manera más sana y, sobre todo, volver a disfrutar de la alimentación.
Porque alimentarnos es mucho más complejo que el aporte de nutrientes o la cantidad exacta de comida que deberíamos consumir. Y dentro de toda esa complejidad, el disfrute también ocupa un lugar importante.

¿Qué palabra define hoy tu vínculo con la comida?

La preferencia por el sabor dulce comienza incluso antes del nacimiento.Nuestro primer alimento fuera del útero, la lech...
24/05/2026

La preferencia por el sabor dulce comienza incluso antes del nacimiento.
Nuestro primer alimento fuera del útero, la leche materna, también tiene un sabor naturalmente dulce. Y no es casual: el dulzor nos genera placer, satisfacción y sensación de seguridad.

Pero con la aparición de los productos ultraprocesados, el sabor dulce empezó a estar presente de forma constante y en intensidades cada vez mayores, ya sea por azúcar o por sustitutos.

Con el tiempo, el paladar se adapta.
Y esa adaptación puede elevar el umbral del dulzor, haciendo que necesitemos más intensidad para sentir satisfacción y que otros sabores comiencen a perder presencia.

No porque los alimentos hayan cambiado, sino porque nuestra percepción se modificó.

Reeducar el paladar no es una tarea inmediata, pero sí posible.
Reducir gradualmente el exceso de dulzor no solo puede beneficiar nuestra salud, sino también devolvernos la capacidad de percibir matices, aromas y sabores que quizás habían quedado tapados.

Tal vez no se trate de quitar sabor.
Tal vez se trate de volver a percibirlo.

Nos enseñaron a mirar los alimentos por partes y valorarlos por sus nutrientes: proteínas, vitaminas, calorías…Pero no f...
29/03/2026

Nos enseñaron a mirar los alimentos por partes y valorarlos por sus nutrientes:
proteínas, vitaminas, calorías…

Pero no funciona así.

En los alimentos naturales cada sustancia o componente potencia al otro.

Esto también es sinergia🌱✨

Y cuando además hay procesos lentos y cuidados, como la fermentación, el alimento se transforma, se vuelve más biodisponible, más digerible, más vivo.

No es solo lo que comemos sino también cómo fueron los procesos de esos alimentos.

✨ Acá, hay vida.

El cuerpo no es el mismo todo el año.Cambia la luz, baja la temperatura, se modifica el ritmo…y también cambian nuestras...
22/03/2026

El cuerpo no es el mismo todo el año.

Cambia la luz, baja la temperatura, se modifica el ritmo…
y también cambian nuestras necesidades.

🍁En otoño, muchas veces aparece más hambre, más ganas de alimentos calientes, más densos, más reconfortantes.

No es falta de voluntad.
Es biología. Es adaptación.

Y lo más interesante:
la naturaleza acompaña ese cambio.

Aparecen alimentos que nutren, que abrigan, que sostienen.

La alimentación no es lineal.
Es cíclica.

🌿 Volver a esa lógica es volver a algo muy básico:
escucharnos en relación con el entorno.

¿Vos también lo estás sintiendo?

Hace unos días volví al Polonio después de un año sin visitarlo.¿Saben qué es lo que más extraño de ese lugar? Sus sabor...
16/03/2026

Hace unos días volví al Polonio después de un año sin visitarlo.

¿Saben qué es lo que más extraño de ese lugar? Sus sabores.

¿Puede pasar eso? Sí.

Existe algo que se llama memoria gustativa: la que queda asociada a los alimentos o preparaciones de un momento feliz.
En mi caso, también tiene que ver con que conozco las manos que los elaboran o que consiguen sus ingredientes característicos, como el pescado o las algas.

En el mundo actual muchas veces se valora a los alimentos solo por su contenido en nutrientes.
Pero los alimentos son mucho más que eso.

Las preparaciones caseras y las recetas que circulan en las familias también forman parte de nuestra identidad y cultura.
Y están llenas de emociones.

Volví al Polonio porque tenía hambre.
Pero no hambre de panza…
Hambre de boca, como digo yo.

Esa que hace que, en el recuerdo, casi puedas volver a sentir el sabor de lo que estás añorando.

¿Te pasa también?
¿Tenés algún lugar al que vuelvas por su gastronomía o por alguna preparación especial?

Contame.
Así me voy armando un pequeño tour gastronómico 😉.

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