14/06/2026
El entorno condiciona las decisiones, no todo es responsabilidad del consumidor.
Cuando se habla de cambiar hábitos alimentarios, suele reforzarse la idea de la voluntad individual y de las decisiones que toma cada persona. Sin embargo, pocas veces nos detenemos a cuestionar el entorno en el que esas decisiones ocurren.
Porque para cambiar hábitos no alcanza solamente con querer hacerlo. También importa aquello que nos rodea.
En la actualidad convivimos con una enorme oferta de productos ultraprocesados, altos en azúcar, sodio y diversos aditivos. En ese contexto, ¿qué tan libres son nuestras elecciones?
Por supuesto, existe una responsabilidad del Estado en generar políticas que promuevan entornos alimentarios más saludables y faciliten el acceso a alimentos de calidad. Pero también podemos buscar estrategias para transformar, aunque sea un poco, los espacios que habitamos.
Por ejemplo, cambiar las compras wue se realizan en grandes superficies por recorridas por ferias vecinales, mercados de cercanía, productores de la agricultura familiar o tiendas naturales. Tomar un taller de cocina, recuperar una receta familiar o participar en actividades que promuevan la comida real y rescate la cultura alimentaria.
No todo es responsabilidad tuya. Pero algunas de las decisiones que tomas pueden ayudarte a construir un entorno que acompañe mejor tu bienestar.
¿Qué opinas de tu entorno y qué transformarías?
Te leo💚