En uno de los extremos de Paso de los Toros, zona llamada “Cuchilla de la Gloria”, se encuentra el establecimiento “Flor de la Tierra”, denominación asignada por la familia García, quien hace aproximadamente 80 años se establecieron en el lugar, formando una Granja con este nombre. El sentido de este término es de índole simbólico. La “flor” indica la belleza, la calidez y la fertilidad abundante
del lugar. Esta pequeña zona ubicada a la falda de una cuchilla y rodeada por las orillas del rio Negro, se caracteriza por su abundante humedad, significando al agua como elemento fundamental, dador de vida para toda la fertilidad de lo que surge de la tierra. “La tierra” indica también el conjunto de toda la naturaleza. Según el proceder de Don José García, fundador del predio, para él la tierra, don de Dios, le permitía a través del incansable trabajo, extraer los frutos necesarios para el bienestar de la familia, amigos y el de los demás vecinos. Estos frutos de la tierra están simbolizados por las “flores”. A lo largo del tiempo la familia ha ido elaborando esquicitos productos artesanales, derivados naturalmente del trabajo de esta tierra fértil. Su cocina hogareña, entre antiguas vasijas, frascos de conservas, añejas botellas, guarda un culinario tesoro de antiguas recetas y secretos que los abuelos, inicialmente emigrantes españoles, han sabido trasmitir sus costumbres de generación en generación, para volverse auténticamente una riqueza de nuestro suelo uruguayo. Actualmente los integrantes de “Flor de la Tierra” procuran conservar estas valiosas tradiciones del trabajo granjero y de la elaboración de sus diversos productos, tales como lácteos, dulces, mermeladas, conservas, vinos, licores, chacinados, así como también una amplia variedad de repostería criolla, que humeante y crocante sale todos los días, de forma casera, del propio horno a leña. Te invitamos a visitar nuestra Granja, ella se encuentra disponible los 365 días del año para ser visitada. Con gusto y cortesía te recibiremos, tanto para disfrutar de la calidez y tranquilidad del lugar, interactuar con sus animales, degustar de sus productos artesanales, comprarlos tanto como para compartir en el hogar como obsequiarlos a tus seres queridos.