16/02/2026
Lesiones benignas en la cara y cabeza—especialmente en la línea del cabello—que suelen presentar un aspecto verrugoso.
El diagnóstico de las lesiones verrugosas en la línea del cabellos puede sistematizarse, ya que la gran mayoría de los casos están relacionados con una lista corta y concreta.
Algunas de ellas se manifiestan en la infancia y, con el tiempo o tras cambios hormonales (como los que ocurren en la pubertad o adultez), pueden aumentar de tamaño o modificar su apariencia:
1) Verruga vulgar (verruca vulgaris):
Es una lesión causada por el virus del papiloma humano (VPH) y es muy frecuente en niños. Se caracteriza por una superficie rugosa, irregular y de aspecto verrugoso. Aunque comúnmente aparecen en las manos u otras zonas, pueden presentarse en el área facial y en la región de la línea del cabello. Al no eliminarse, pueden persistir o incluso crecer en la adultez.
2) Verruga plana (verruca plana):
Este tipo de verruga es más común en la infancia y se observa principalmente en el rostro. Las lesiones son más pequeñas y menos elevadas que las verrugas comunes, pero presentan una textura ligeramente áspera. En algunos casos, al multiplicarse, pueden notarse con mayor claridad en la adultez.
3) Nevus epidérmico (nevus verrucoso):
Se trata de un hamartoma cutáneo congénito que se manifiesta como una o varias placas o papulas de aspecto verrugoso, con distribución a menudo lineal (siguiendo las líneas de Blaschko). Aunque se notan desde la infancia, es común que estas lesiones se espesen o acrecienten tras cambios hormonales o con el paso de los años.
4) Nevus sebáceo de Jadassohn:
Es una lesión congénita que, habitualmente, se localiza en el cuero cabelludo o en la zona periauricular y a lo largo de la línea del cabello. En la infancia suele presentarse como un parche o mancha lisa, pero con la pubertad y a lo largo de la adultez puede volverse más grueso y de apariencia verrugosa, ocasionando un cambio en su textura y color.
5) Queratosis seborreica:
Aunque se observan con mayor frecuencia en adultos de mediana edad o mayores, en algunos individuos pueden aparecer en edades más tempranas. Se caracterizan por su borde bien definido, coloración variable (desde el marrón hasta el negro) y una superficie que recuerda a una corteza o verruga.
6) Papiloma cutáneo (papiloma epidermoide):
Estos pequeños tumores benignos surgen por la proliferación del epitelio y presentan una superficie exofítica de aspecto verrugoso o papilar. Pueden aparecer en diversas áreas de la piel, incluso en la región frontal o en la línea del cabello, y se han descrito tanto en niños como en adultos.
7) Hemangioma verrugoso (verrucous hemangioma):
Aunque menos frecuente, se trata de una malformación vascular congénita que se presenta como una placa o tumor con una superficie rugosa y verrugosa. Generalmente está presente desde la infancia y, a medida que la persona crece, la lesión puede aumentar de tamaño manteniendo sus características benignas, aunque su aspecto puede resultar llamativo.
Es fundamental recordar que, si bien estas lesiones son benignas, cualquier cambio en tamaño, color o textura—o la aparición de síntomas como sangrado o picor—debe ser evaluado por un dermatólogo. La confirmación diagnóstica mediante examen clínico (y en ocasiones con biopsia) es el camino adecuado para descartar complicaciones y orientarte sobre el manejo o tratamiento si fuera necesario.