16/10/2025
"Me miro en el espejo y, a pesar de que todos me dicen que estoy enorme, yo solo veo a un tipo flaco".
Escucho a hombres en consulta expresar esto con una angustia real, y es que, seamos claros, esto no tiene nada que ver con la vanidad.
Es tu percepción secuestrada por un filtro interno que te dice constantemente que te falta músculo, que eres débil.
Como la historia de Javier. Un joven que empezó en el gimnasio para ganar confianza, pero sin darse cuenta, su reflejo se transformó en su peor juez.
Cada gramo de músculo ganado solo servía para resaltar lo que, según él, aún le faltaba. Ir al gimnasio se convirtió en una obsesión.
La historia de Javier es la historia de alguien con vigorexia, una forma de trastorno dismórfico corporal.
Si algo de esto te suena familiar, estas son las claves que necesitas entender:
1/ No es vanidad, es un trastorno mental.
↳ La vigorexia (o dismorfia muscular) es una percepción distorsionada. Tu mente te miente, viéndote siempre pequeño o débil sin importar tu tamaño real.
2/ El músculo es una armadura, no un objetivo.
↳ Generalmente, nace de baja autoestima o bullying. Buscas seguridad, no solo estética.
3/ Las redes sociales son el amplificador.
↳ La exposición constante a cuerpos "perfectos" alimenta una comparación que te deja siempre en déficit.
4/ En las mujeres tiene otra envoltura.
↳ La obsesión no es el volumen, sino una "tonificación" extrema y un porcentaje de grasa irrealmente bajo.
5/ El cuerpo y tu vida social pagan el precio.
↳ Conduce a lesiones, problemas hormonales y a un aislamiento progresivo al priorizar el gimnasio sobre tus relaciones.
6/ La verdadera fortaleza se recupera por dentro.
↳ La sanación es posible y empieza con terapia, reconstruyendo tu autoimagen para cuidar tu cuerpo desde el respeto, no desde la obsesión.
La batalla más importante no se libra en el gimnasio, se libra en tu mente. La verdadera fortaleza no reside en levantar más peso, sino en tener el coraje de soltar la carga de la autoexigencia destructiva.
Hacer las paces con el espejo no significa rendirse, sino ganar la guerra más importante: la de tu propia aceptación.
Para que no te quedes solo en la superficie, he publicado un nuevo artículo en mi blog: "Vigorexia: cuando el espejo miente y el músculo nunca es suficiente".
En él desmonto esta percepción, te doy las señales de alarma y un plan de acción para recuperar tu verdadera fortaleza.
Lo encuentras aquí: https://psicologiacadadia.com/que-es-la-vigorexia/
----
🙋🏻♂️ Soy Victor Saavedra Psicológo en Maracaibo.
Ayudo a personas a impedir que sigan pasando algunas cosas para que puedan pasar otras.
Hablo regularmente de hashtag y hashtag
👉 La vida pasa. Ve a psicoterapia.
⌚️ No llegues tarde a tu vida.
"Me miro en el espejo y, a pesar de que todos me dicen que estoy enorme, yo solo veo a un tipo flaco". Escucho a hombres en consulta expresar esto con una