07/03/2026
Hoy viví la cirugía desde la perspectiva del familiar del paciente y no en quirófano como cirujano…
Hoy estaba afuera, esperando… como papá.
A mi hijo le realizaron una cirugía y, aunque uno conozco cada paso, cada protocolo y cada decisión médica, cuando se trata de tu hijo todo se siente diferente. El corazón late distinto, el tiempo parece ir más lento y entiendes profundamente lo que sienten tantas familias cuando esperan noticias de alguien que aman.
Hoy me tocó confiar. Confiar plenamente en colegas, en un equipo médico extraordinario que realizó su trabajo con excelencia, profesionalismo y, sobre todo, con humanidad.
A ustedes, mi equipo quirúrgico, , gracias de corazón. No solo por la impecable cirugía, sino por el cuidado y el respeto con el que trataron a mi hijo.
También gracias a los amigos y a la familia que estuvieron pendientes, acompañando con mensajes, llamadas y cariño. En momentos así uno entiende aún más el valor de la compañía y del afecto.Esta experiencia me recordó algo muy importante:cuando un paciente entra a un quirófano, no entra solo. Entra con la confianza, el amor y la esperanza de toda una familia.
Hoy mi hijo está bien, y mi corazón está profundamente agradecido.