12/04/2021
Está demostrado que el miedo, la tristeza, la ira y la ansiedad son estados emocionales que, cuando son intensos y habitualmente persistente, afectan negativamente la calidad de vida de las personas. En consecuencia, las emociones negativas constituyen actualmente uno de los principales factores de riesgo para contraer enfermedades físicas y mentales. Desde este referencial se ha demostrado que las emociones negativas juegan un papel determinante en el proceso Salud-Enfermedad. Partiendo desde este referencial estudiosos han demostrado que el estrés involucra tres elementos a los que hay que tomar en cuenta: 1) La valoración que el individuo hace a los estímulos estresores; 2) Las emociones y acciones generadas por dicha valoración; 3) El esfuerzo conductual y cognitivo que cada individuo realiza para afrontar dichos estímulos estresores.
Es por esto que las emociones constituyen patrones individuales de conducta expresiva y cada una de ellas está asociada a un factor específico de activación fisiológico, dirigido a generar una experiencia cognitivo-subjetiva o sentimiento especifico que afecta el sustrato neuro-anatomico de las personas, desencadenando una depresión del sistema neuro-imune ocasionando desequilibrio en el sistema Salud-Enfermedad.