23/12/2018
AUTOESTIMA Y POTENCIA DEL PENSAMIENTO.
Podrá observarse que una de las particularidades más importantes del ser humano y de las que más provocan irregularidades psicológicas en nuestra personalidad, es sin lugar a dudas desconocer el valor real de la autoestima y del Pensamiento.
Se dice –posiblemente en sentido figurado- que la falta de autoestima podría provocar por ejemplo, entre otras cosas delicadas, que una mujer en apariencia normal no quede embarazada. Y lo fundamentan con la siguiente interrogante: ¿Cómo quieres crear amor si tú misma no te quieres?
Es mi deseo que la exposición sirva para motivar una positiva voluntad de auto-transformación.
Que se ejecute el cambio interno que nosotros mismos podemos producir, siempre que hagamos las cosas desde el punto de vista del amor y el servicio.
Espero también que una vez que se acabe de leer y reflexionar sobre el contenido, se pueda aplicar en principio la praxis del amor a sí mismo y luego a toda la humanidad. Como efecto de conciencia que todos somos hermanos por nuestra procedencia original.
Es un ejercicio del cual no debiéramos prescindir.
En otro orden, de conformidad con leyes superiores que la generalidad aún no comprende en su real dimensión, lo que pensamos se convierte en órdenes que se cumplirán en alguna forma y en mayor o menor grado.
No importa que no nos percatemos, pero en alguna medida las veremos reflejadas en nuestras experiencias de vida. La calidad de pensamientos es parte fundamental de esas vivencias.
Si se piensa compulsivamente en carencias, miedo, desamor, fracaso, resentimiento, entre otros aspectos negativos, esos pensamientos actuarán como un imán para atraer esa realidad en forma mediática o a largo plazo. Exactamente lo mismo ocurre cuando pensamos en éxito, amor y deseo de ser útiles, ya que ello vendrá por inercia en la misma forma. Salvo casos de orden metafísico en que influyen leyes superiores que no están a nuestro alcance controlar.
Tómese en cuenta que los pensamientos del presente, pueden pautar nuestra vida futura e incluso influir en la de los demás. El pensamiento, las palabras, los actos, son parte intrínseca del bien ser y el bien querer; y esa trinidad contiene vibraciones energéticas que atraen sucesos de la misma calidad.
Lo afortunado es que cuando hacemos acopio de la potencia energética de nuestro YO RACIONAL (espíritu), desarrollamos la capacidad de permear nuestros pensamientos negativos y reprogramarlos debidamente en micras de segundos.
Somos los únicos responsables de la vida que nos hemos construido y no podemos culpar a nadie ni a un “fortuito destino”, porque este obedece a nuestras propias decisiones mediáticas o más allá del mundo tangible.
Incluso puede obedecer a designios superiores que están grabados en nuestro yo interno, pero que no recordamos.
Si aceptamos la responsabilidad de nuestros actos, estaremos aprovechando la oportunidad de promover un cambio consciente y abriendo brecha en el camino indefectible de la evolución constante y permanente.
Este cambio nos permitirá en principio erradicar pensamientos autodestructivos como “nadie me quiere”…”nada me sale bien”… “todo mundo me hace daño”…”no tengo capacidad”…”soy fea o feo”… y paremos de contar.
Si analizamos lo antedicho podríamos resumirlo en una sola frase: BAJA AUTOESTIMA.
Esta condición es el resultado de minimizar nuestros valores y maximizar los comunes defectos inherentes al ser humano, aunque por lo general es sobredimensionada intuitivamente. Y todo eso se refleja en nuestra vida si no lo sabemos manejar.
Es tiempo, pues, de erradicar esa debilidad que nos agobia y autodestruye, permutándola por pensamientos positivos y facultades volitivas que nos conduzcan al bien ser y el bien estar.
“Conócete a ti mismo” acuñó Sócrates en la antigüedad griega y más recientemente “Ama a tu hermano y Conócete a ti mismo”, el filósofo y educador español Joaquín Trincado Mateo.
En lo personal solo agrego “Ámate a ti mismo” (sin egocentrismo fatuo) y así sabrás amar a tus congéneres. Punto clave en el equilibrio de nuestra personalidad trinitaria.
Agradezco la gentileza de su atención y les invito a que asumamos el reto de ser hoy mejor que ayer y mañana mejor que hoy.
Hugo Neptalí Alvarez