12/06/2026
Hay finales que se celebran con alegría, pero también con un inevitable toque de nostalgia. Hoy hemos puesto el broche final a una nueva edición del Máster en Podología Deportiva de la Universidad Católica de Valencia.
Dejamos atrás meses intensos de aprendizaje compartido: biomecánica, fisiología, ecografía, intervencionismo, tratamientos ortopodológicos, ejercicio terapéutico, readaptación y tantas otras áreas que han contribuido a formar profesionales más preparados y comprometidos con la excelencia.
Pero, para mí, este curso ha significado mucho más. Ha sido un año especialmente duro por diferentes motivos, aunque también uno de los más enriquecedores que recuerdo. Un año que me ha enseñado a valorar aún más el privilegio de enseñar, aprender y crecer junto a personas extraordinarias.
Y gran parte de esa experiencia ha sido gracias a vosotros, nuestros alumnos. Gracias por vuestra confianza, por vuestro respeto, por vuestro cariño y por recordarnos cada fin de semana por qué merece la pena todo el esfuerzo invertido.
Este último módulo nos ha permitido disfrutar de contenidos tan interesantes como la posturología, de la mano de Marta Tomás; la confección de espinilleras y protecciones para hockey junto a Jaime García Latorre; y el repaso final de los TFM antes de su defensa con Raúl Gallego.
También ha habido tiempo para desconectar, compartir risas y crear recuerdos fuera del aula durante la tradicional cena de fin de máster, en la que varios profesores tuvimos la suerte de acompañaros.
El cierre ha llegado con las Jornadas Mupode, con la inspiradora intervención de Manu Marco y una entrevista muy especial a Lucía Gil Vidagany, estudiante del doble grado de Podología y Fisioterapia y atleta de alto nivel, quien nos mostró la realidad de compaginar la exigencia académica con el deporte de élite.
La entrega de becas y certificados, seguida de una merienda de confraternidad, ha sido el mejor colofón posible para esta aventura.
Porque al final, los másteres no solo dejan conocimientos. Dejan aprendizajes, amistades, admiración mutua y la satisfacción de haber compartido un camino que, aunque hoy termina, seguirá d